jueves, 2 de junio de 2016

Desde la primera reunión entre Imativa y la familia se acordó en que toda decisión y rumbo que habría de tomar el diseño de la casa seria consensado entre cada uno de sus integrantes.  

La personalidad creativa de sus integrantes y la seguridad de sus ideas fueron un factor determinante en el proceso de diseño.


El primer reto al que nos enfrentamos fue la selección del terreno para la casa; la orientación solar, la topografía y el estudio de las vistas serian el fundamento para el lugar ideal. Una vez realizado  se inicia el proceso de conceptualización, el cual se puede resumir en una distribución espacial a partir de dos plataformas principales;

La planta de acceso, que es donde se ubican los accesos principales, cochera, cocina, recamara principal, área social interior y exterior. Para la planta baja se ubicaron los servicios, bodega, estancia, recamaras de las hijas y terrazas.


Para la volumetría se decide proponer en toda su composición un trazo ortogonal, los volúmenes  limpios en base de blancos muestran claramente los cuerpos logrados y enfatizan la congruencia entre actividad y plástica.


El cambio de alturas pretende enfatizar las zonas de mayor interacción y el uso de muros de cristal en su fachada sur permite establecer un íntimo dialogo con la luz natural que brinda el día, y en la noche se combinan: luz de luna, estrellas, cuidad y casa, logrando así estos dos grandes escenarios a disposición de la luz.

El sútil manejo de las texturas en aplicaciones de madera, mármol, cristal, agua y vegetación complementan la intención principal, la de provocar sensaciones  positivas a los habitantes y visitas que habrán de disfrutar este lugar.La familia se convierte en el protagonista del diseño de la casa, ellos sueñan y hablan, nosotros interpretamos y transformamos, juntos materializamos………..